Especial del: 20 de Enero del 2009
La Celestina, menudo personaje
LUZ ORIHUELA
Que los jóvenes lean La Celestina en plena adolescencia, cuando el rechazo a lo impuesto es la norma, no es ni mucho menos imposible. Prueba de ellos es la labor de profesores como Mª Teresa Caro Valverde, catedrática de lengua y literatura del IES Miguel Espinosa. La clave según Caro Valverde-está en que el profesor sea creativo y que los alumnos se vean reconocidos en el aula.
Ante las cámaras de Televisión Murciana y los micrófonos de Sólo Radio, Mª Teresa Caro y el maestro y pedagogo Manuel Cutillas, reflexionaron sobre la enseñanza de la Lengua y la Literatura hoy día y sobre las enormes dudas que, a menudo, surgen en cuanto a la preparación de los jóvenes y a su capacidad lectora y de expresión oral y escrita.
De la tarima al debate
El profesor que se sube a la tarima y dicta sentencia (conocimientos) no es el de profesor de hoy, porque hoy día el profesor se debate en las aulas y ha de animar al alumno (cuestión aparte es quién lo anime a él).
Y en ese animar está el hacer que los alumnos descubran que leer a los clásicos es desarrollar la empatía, abrir la mente de uno a la mente de otros.
Los alumnos -asegura Mª Teresa Caro abren los ojos como platos al descubrir un personaje como el de Celestina que, en sí, es un antro de perversión. Y es que, si los clásicos se llaman precisamente así, clásicos, es porque perduran con el paso de los años, porque siguen vigentes y porque, en definitiva, tratan de los temas centrales de la vida de todos y cada uno de nosotros.
Con trabajos como Imaginar con Cervantes o Calderón en el Romea los estudiantes se aproximan a los clásicos interactuando con ellos, los interpretan, los reescriben, los utilizan para dar su peculiar visión (todo libro tiene múltiples lecturas, no lo olvidemos) y, posteriormente, ver su trabajo en la estantería de una librería. Esa es su mayor motivación ver que sus creaciones tienen fruto palpable, impreso y encuadernado.